EL CÁNCER Y NUESTROS MEJORES ALIADOS EN LA LUCHA CONTRA ÉL

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EL CÁNCER Y NUESTROS MEJORES ALIADOS EN LA LUCHA CONTRA ÉL

 

 

Por Patricia Abdo

Hay un cáncer latente dentro de cada uno de nosotros, ya que nuestro cuerpo genera células defectuosas constantemente. Sin embargo nuestro organismo está diseñado para reconocer estas células defectuosas y destruirlas. Y en el caso de que esto no haya sido posible a tiempo y que se haya desarrollado un tumor, nuestro cuerpo también tiene la capacidad de hacerle frente. Siempre y cuando se le proporcionen los elementos necesarios para que él trabaje correctamente.

El cáncer es la segunda causa de muerte a nivel mundial. Cada año cobra la vida de más de 7.6 millones de personas. Corresponde cerca del 13% de todas las defunciones alrededor del planeta, pero esta cifra va en aumento y se prevé que a mediados del siglo XXI pueda llegar a ser la primera causa de muerte en el mundo, principalmente en países occidentalizados.

Todos los cánceres empiezan en las células, que son las unidades básicas de vida del cuerpo. Nuestro organismo es el conjunto de millones de células.

El cuerpo está formado de muchos tipos de células. Estas células crecen y se dividen en una forma controlada para producir más células según sean necesarias para mantener sano el cuerpo. Cuando las células envejecen o se dañan, mueren (apoptosis) y son remplazadas por células nuevas. Este proceso está programado genéticamente en el ADN de cada célula, Como recordaremos el ADN se encuentra en el núcleo de la célula y es el encargado de transportar los genes, que son toda la información genética. Esto quiere decir que todas las funciones de las células están guardadas y codificadas en el ADN.

Sin embargo, algunas veces este proceso ordenado se descontrola. El ADN de una célula puede dañarse o alterarse, lo cual produce mutaciones (cambios).

Con sus genes mutados; estas células se vuelven inmortales y secretan sustancias tóxicas que envenenan a los tejidos sanos vecinos. Esta intoxicación produce una inflamación que estimula aún más la expansión de las células cancerosas. Las cuales fuerzan la producción de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis) encargados de abastecerlas de oxígeno y nutrientes que necesitan para el desarrollo de lo que se convertirá en un tumor.

Las diferencias entre tumores benignos y malignos consisten en que los primeros son de crecimiento lento, se generan en áreas localizadas, no se propagan a otros tejidos y rara vez se regeneran tras ser extirpados. Mientras que los segundos son de crecimiento rápido, se propagan a otros tejidos, se regeneran con frecuencia tras ser extirpados y provocan la muerte en un periodo variable de tiempo, si no se realiza tratamiento.

Hay más de 100 diferentes tipos de cáncer. La mayoría de los cánceres toman el nombre del órgano o de las células en donde empiezan.

El desarrollo del cáncer se divide en tres fases que son:

 

  • Iniciación- Como su nombre lo indica es el inicio del cáncer. Esta fase se refiere al momento en el que una célula defectuosa o mutada escapa a los mecanismos de defensa del organismo y empieza a multiplicarse de una forma descontrolada y a producir sustancias tóxicas que envenenan a las células vecinas.

 

  • Promoción – Esta fase se refiere al momento en que estas células cancerosas se han convertido en un tumor. Los tumores se desarrollan gracias a la inflamación producida por las sustancias tóxicas que liberan las células mutadas.

 

  • Progresión – Es la metástasis de un cáncer. Esto se refiere a la invasión que estas células cancerosas hacen a otros tejido para promover su expansión. Estas células malignas consiguen extenderse y viajar por nuestro cuerpo gracias a la capacidad que tienen los tumores de producir más inflamación y de crear nuevos vasos sanguíneos necesarios para nutrir al tumor.

 

Sin embargo nuestro organismo también tiene la capacidad de combatir el cáncer y de evitar su expansión. Esto lo lleva a cabo mediante tres mecanismos.

 

  • Cuando el sistema inmunológico reconoce a la célula dañada y la destruye.
  • Cuando el organismo se niega a generar la inflamación sin la cual no pueden crecer los tumores ni invadir nuevos territorios (metástasis)
  • Cuando los vasos sanguíneos se niegan a reproducirse y facilitar su crecimiento (angiogénesis)

 

Una vez que se ha instalado un tumor ninguna de estas defensas naturales pueden sustituir a la quimioterapia o a la radioterapia; sin embargo sí es posible sacarles provecho; ya que al mismo tiempo que se siguen los tratamientos convencionales se debe cambiar nuestra forma de vida; controlando nuestros pensamientos y emociones, mejorando nuestros hábitos alimenticios, combinándolos con el uso de complementos naturales que refuercen nuestras defensas y de esta forma movilizar toda la capacidad de resistencia del organismo frente al cáncer.

El primer mecanismo que utiliza el cuerpo para evitar la formación de un tumor es la identificación y el ataque del sistema inmunológico a las células defectuosas y probablemente cancerosas.

Nuestro sistema inmunológico cuenta con muchos tipos diferente de glóbulos blancos o células que nos protegen

Unas de las más destacadas son los linfocitos NK (Natural Killers) o asesinas naturales. Como todos los glóbulos blancos estas células patrullan constantemente el organismo en busca de bacterias, virus o nuevas células cancerosas. Nada más detectan al enemigo, lo rodean y tratan de pegarse a su membrana; al entrar en contacto con la célula cancerosa liberan unas sustancias que activan los mecanismos de auto destrucción de la célula maligna; éstas sustancias son la perforina y las granzimas.

Los restos desinflados e inactivos de la célula maligna son devorados por los macrófagos (otro tipo de célula inmunitaria) que vendrían a ser los recolectores de basura del sistema inmunológico.

Cuanto menos activo son los glóbulos blancos y otras células de la sangre, más rápido es el avance del cáncer y más se extiende por el cuerpo en forma de metástasis.

Las células del sistema inmunológico demuestran que su rendimiento es óptimo cuando nuestra alimentación es saludable, natural, libre de pesticidas, herbicidas, hormonas sintéticas y contamos con una óptima reserva y suministro de nutrientes; nuestra actividad física es la adecuada y nuestros pensamientos, sentimientos y emociones son positivos. Como si nuestras células inmunes se movilizaran mejor si trabajan al servicio de una vida que merece la pena vivirse.

 

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CONTROLAR LA INFLAMACIÓN

Todo organismo vivo tiene la capacidad natural de reparar sus tejidos después de sufrir una lesión o herida. El mecanismo de este proceso es la inflamación.

En cuanto una lesión afecta un tejido (por un golpe, una cortada, una quemadura, un veneno o infección) las plaquetas de la sangre la detectan esa lesión, se juntan alrededor del área dañada y liberan una sustancia química llamada PDGF (factor de crecimiento derivado de las plaquetas). El PDGF llama a los glóbulos blancos del sistema inmunitario. Estos los glóbulos blancos, producen una serie de sustancias encargadas del proceso de reparación. Estas son las citoquinas, quimioquinas, prostaglandinas, leucotrienos y tromboxanos. ¿Qué es lo que hacen estas sustancias?

Primero dilatan los vasos de la zona dañada para facilitar la entrada de otras células inmunes que acuden como refuerzo. A continuación sellan la herida activando la coagulación de la sangre. Después hacen permeable ese tejido con el fin de que puedan entrar más células inmunes que ayudarán en trabajo de reparación. Finalmente estimulan el crecimiento de las células del tejido dañado para que éste reconstruya el fragmento que falta y fabrique pequeños vasos sanguíneos donde sean necesarios, para permitir la llegada de oxígenos y nutrientes a la zona en reconstrucción.

Estos mecanismos son esenciales para que el organismo se reconstruya cuando sufra una lesión. En un organismo sano estos mecanismos se detienen en cuanto se han hecho las reparaciones necesarias.

El cáncer se aprovecha de este proceso de reparación para invadir al organismo.

Las células cancerosas necesitan generar inflamación para poder crecer y llegar a convertirse en un tumor. Para esto se ponen a fabricar en abundancia las mismas sustancias altamente inflamatorias que se liberan durante el proceso natural de reparación de heridas. Esto lo hacen mediante la producción de una enzima COX-2, que vendría a tener la misma función que tiene el PDGF, en el proceso de reparación de heridas. Esta enzima COX – 2 se encarga de producir citoquinas, prostaglandinas y leucotrienos. Estas sustancias son muy inflamatorias y en el caso del cáncer actúan como fertilizante de las células cancerosas. Los tumores utilizan estas sustancias para desarrollarse y hacer más permeable el tejido que los rodea para facilitar la entrada de nutrientes y oxígeno. Gracias a la inflamación que generan los tumores, las células cancerosas invaden los tejidos vecinos, se cuelan en el flujo sanguíneo, migran y establecen colonias en lugares alejados, esto se denomina metástasis.

En el caso de lesiones que se curan de manera normal, la producción de sustancias químicas inflamatorias se detiene en cuanto el tejido ha sido restaurado.

En el caso del cáncer la producción de estas sustancias es interminablemente. Esta excesiva producción de sustancias inflamatorias bloquea el proceso natural de apoptosis en las células vecinas. La apoptosis recuerden, que es el suicidio de las células y que es un proceso programado en el ADN de cada célula y su objetivo principal es evitar una sobrepoblación en los tejidos. Por lo tanto las células cancerosas además de estimular su propio crecimiento también están protegidas contra la muerte.

El exceso de sustancias inflamatorias, producidas por las células cancerosas desajusta y neutraliza a los glóbulos blancos del sistema inmunológico, los cuales ni siquiera intentan luchar contra el tumor.

1 de cada 6 casos de cáncer está relacionado directamente con una inflamación crónica. Ente más inflamación provoque un tumor más agresivo será el cáncer y más capacidad de extenderse tendrá.

 

EVITAR LA ANGIOGÉNESIS

La angiogénesis se refiere al nacimiento de nuevos vasos sanguíneos. Ninguna célula viva es capaz de sobrevivir si no está en contacto con los diminutos vasos sanguíneos llamados capilares; los cuales aportan el oxígeno y los nutrientes que necesitan las células.

En un cuerpo sano los vasos sanguíneos no se multiplican, sólo lo hacen cuando es necesario reparar heridas. Este mecanismo de angiogénesis normal se regula solo y está fuertemente controlado.

Para crecer, las células cancerosas se apoderan de esta capacidad natural del organismo de generar nuevos vasos sanguíneos. Para ello producen una sustancia química llamada angiogenina que obliga a los vasos sanguíneos a acercarse al tumor, como si fuera un imán y que estos vasos sanguíneos formen nuevas ramificaciones que permitirán que el tumor pueda recibir oxígeno y nutrientes.

Existen sustancias naturales que producen un efecto potente tanto en el fortalecimiento del sistema inmunológico, como en el control de la inflamación y el bloqueo de la angiogénesis. Estas sustancias se pueden combinar con los tratamientos convencionales como la quimioterapia y la radio terapia, sin olvidar el papel tan decisivo que tiene la alimentación en el desarrollo y expansión del cáncer.

 

A continuación mencionare algunas de las sustancias más importantes en la lucha contra el cáncer.

 

  • Vitamina C – dosis preventiva 2grs diarios.
  • Selenio – dosis preventiva de 200 – 400mcg diarios
  • Vitamina E – dosis preventiva de 400- 800UI diarias.
  • Beta caroteno de fuente natural presente en los vegetales de color anaranjado.
  • Licopeno de origen natural – presente en los vegetales de color rojo
  • Vitamina B2 (Riboflavina) – 25 – 50mgs diarios
  • Piridoxina (B6) – dosis preventiva 50mgs diarios
  • Ácido Fólico (B9) – dosis preventiva de 3 – 8mgs diarios. (Las mujeres que necesitan dosiminuir su incidencia de cáncer de pecho, fibroides uterinos o fibrosis mamaria deben mantener los complementos de ácido fólico por debajo de los 400mcg)
  • Cinc – dosis preventiva 15 – 25mgs diarios
  • Coenzima Q10 – 200 – 400mgs
  • Vitamina D – dosis preventiva 20 minutos de exposición a la luz solar o 400UI al día.
  • Vitamina A – dosis preventiva 8,000 – 10, 000UI al día.
  • Semilla de linaza – dosis preventiva 3cdita al día
  • Cúrcuma – dosis preventiva ¼ de cdita diaria acompañada de aceite de oliva y pimienta negra
  • Omega 3 – dosis preventiva 720mg de EPA y 480mg de DHA
  • Té verde – dosis preventiva de 3 – 4 tazas diarias
  • Jengibre – dosis preventiva 3cdas diarias repartidas en el día con los alimentos

 

 

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IFBB CPT Patricia Abdo Jiménez

Licenciada en Nutrición y entrenadora de acondicionamiento físico, fitness y wellness. Certificada por la IFBB (International Federation of Body Building and Fitness) y por la FMFF (Federación Mexicana de Fisicoconstructivismo y Fitness) con más de 15 años de experiencia.

[email protected]

www.manzanacorazon.com

 

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